El termo no calienta: qué mirar antes de llamar
Cuando el termo eléctrico no calienta, lo primero es saber si le llega corriente, después si el mando de temperatura está donde toca y al final si la cal y los años han hecho su trabajo. Todo eso se mira sin abrir ninguna tapa. En diez minutos sabes si es un automático bajado, una resistencia o un termo que pide jubilación.
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Lo primero es seguridad. ¿Notas algo de esto ahora mismo?
En un termo eléctrico hay agua y corriente en el mismo aparato, así que antes de mirar nada conviene descartar lo peligroso. Mira el termo, su enchufe o su caja de conexión y el suelo de debajo. Este test es para termos eléctricos. Si lo tuyo es un calentador de gas, con llama y salida de humos, no toques nada del gas: eso lo revisa su servicio técnico o un instalador de gas autorizado.
Por qué un termo eléctrico deja de calentar
Un termo eléctrico es un depósito de agua con una resistencia dentro y un termostato que la enciende y la apaga. Si no calienta, falla una de tres cosas: no le llega corriente, alguien ha tocado el mando de temperatura o se ha estropeado una pieza de dentro. Y en zonas de agua dura como Valencia hay una cuarta que empeora todas las demás: la cal que se acumula en el fondo y entierra la resistencia.
Lo que puedes mirar tú sin abrir nada
El piloto luminoso del termo, el automático del cuadro eléctrico y el mando de temperatura. Esas tres comprobaciones se hacen sin herramientas y resuelven una parte de los casos. Si el automático estaba bajado, se sube una sola vez. Si vuelve a saltar, no se insiste. Si el mando estaba bajo, se sube y se espera: un depósito frío tarda horas en calentarse entero. La tapa de abajo del termo no se abre, porque detrás están los cables con corriente.
Cuando salta el diferencial con el termo
Es una de las averías eléctricas más comunes en casa. La resistencia se agrieta con la cal y los años, el agua toca el hilo y la corriente se escapa a tierra. El diferencial corta, como debe. Lo que toca es dejar el termo apagado y cambiar la resistencia, o el termo entero si ya es viejo.
Agua tibia, poca agua caliente o ruidos
Si el termo cruje o chisporrotea al calentar y sale arenilla blanca por los grifos, es cal. Se vacía, se limpia el fondo y se cambia el ánodo, la barra que protege el depósito de la corrosión. Si además hay óxido en la carcasa o gotea por el cuerpo, el depósito está picado y el termo se cambia.
Qué hacemos nosotros
Nos cuentas por WhatsApp o por el formulario lo que has visto con estos pasos, con una foto de la etiqueta del termo. Te damos un precio cerrado por escrito, normalmente en menos de dos horas, y va a tu casa un profesional independiente que trabaja con nosotros. Si al abrir aparece algo más, se te propone aparte y decides tú.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda un termo en calentar el agua?
Depende de los litros del depósito, de la potencia de la resistencia y de lo fría que entre el agua, así que no hay una cifra que sirva para todos. Lo que sí es seguro es que un termo lleno de agua fría tarda horas, no minutos. Si después de una noche entera sigue saliendo fría, no es cuestión de esperar.
¿Es normal que gotee la válvula del termo?
Unas gotas mientras calienta, sí. El agua se dilata al calentarse y la válvula de seguridad suelta lo que sobra para proteger el depósito. Lo que no es normal es un chorrito continuo, también con el termo apagado, ni que gotee por las tuercas. Lo ideal es que la válvula tenga un tubito que lleve esas gotas a un desagüe.
¿Puedo cambiar yo la resistencia del termo?
No es un trabajo para hacer en casa sin experiencia. Hay que cortar la corriente y el agua, vaciar el depósito, desmontar la brida con su junta y volver a sellarla sin que pierda, todo junto a una conexión eléctrica. Una junta mal puesta acaba en fuga sobre la parte eléctrica, que es justo lo que se quería evitar.
¿Sale más a cuenta reparar o cambiar el termo?
Si el termo es joven y falla una pieza suelta, como la resistencia, el termostato o la válvula, se repara. Si es viejo, tiene óxido en la carcasa o gotea por el cuerpo, el depósito está tocado y cualquier reparación dura poco. Con una foto de la etiqueta y la edad del termo te decimos qué conviene antes de dar el precio.

