La cisterna no para de cargar agua: qué pieza falla
Una cisterna que no para de cargar agua tiene casi siempre uno de estos dos culpables: el grifo de llenado, que no corta cuando el tanque está lleno, o la descarga, que deja escapar agua a la taza. Con la tapa quitada, la llave de escuadra a mano y diez minutos sabes cuál de los dos es y si se arregla ajustando algo o cambiando la pieza.
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¿Qué hace exactamente tu cisterna?
Escucha y mira la taza un momento. Una cisterna sana se llena después de tirar de la cadena y se queda en silencio. Si oyes un siseo continuo, si el depósito se rellena solo cada rato sin que nadie lo use o ves un hilo de agua bajando por la pared de la taza, el agua se está escapando por algún sitio. Mira también si la cisterna es de las de siempre, con el depósito de loza a la vista, o si está empotrada en la pared y solo ves la placa del pulsador. El camino es distinto.
Por qué una cisterna no para de cargar agua
El depósito de una cisterna tiene dos piezas que trabajan una contra otra. El grifo de llenado deja entrar el agua y la boya lo cierra cuando el nivel llega arriba. El mecanismo de descarga suelta el agua a la taza al pulsar y después tiene que sellar con una goma. Si la cisterna no para de cargar, una de las dos falla: o el grifo no corta y el agua rebosa por el tubo del centro, o la descarga pierde y el depósito se vacía poco a poco, así que el grifo vuelve a abrir una y otra vez.
Cómo saber cuál de las dos es en diez minutos
Quita la tapa y mira el nivel. Si el agua llega a la boca del rebosadero, es el llenado. Si está por debajo pero sigue cayendo agua a la taza, cierra la llave de escuadra y marca el nivel con un lápiz. Si baja con el agua cortada, es la descarga. El truco del colorante lo confirma sin esperar: unas gotas en el depósito y, si aparecen en la taza sin tirar, la goma no sella.
Lo que puedes arreglar tú
Bajar la boya por su rosca o su pestaña hasta que el agua quede un par de dedos por debajo del rebosadero. Despegarla si roza con la pared o con el mecanismo. Limpiar con vinagre la cal de la goma de descarga y del borde donde apoya. Abrir del todo una llave de escuadra que se quedó a medias. Con eso se resuelve una buena parte de los casos sin pagar a nadie.
Cuándo toca cambiar piezas
Cuando la boya no corta aunque la subas con la mano, cuando la goma está dura o rajada, o cuando la misma avería vuelve al cabo de unas semanas. En zonas de agua dura como Valencia, la cal va comiendo las juntas y los ajustes duran poco. La llave de escuadra y el latiguillo merecen una mirada aparte: si gotean o no cierran, se cambian juntos.
Qué hacemos nosotros
Nos cuentas por WhatsApp o por el formulario lo que has visto con estos pasos, con una foto del depósito abierto y otra de la llave. Te damos un precio cerrado por escrito, normalmente en menos de dos horas, y va a tu casa un profesional independiente que trabaja con nosotros. Si al desmontar aparece algo más, se te propone aparte y decides tú.
Preguntas frecuentes
¿Gasta mucha agua una cisterna que no para de cargar?
Sí, y es la avería que menos se nota hasta que llega la factura. Un hilo de agua corriendo día y noche no hace ruido ni moja nada, pero no para. Si no puedes arreglarla hoy, cierra la llave de escuadra entre usos y ábrela solo para llenar el depósito cuando lo necesites.
¿Puedo cambiar yo el mecanismo de la cisterna?
Si la llave de escuadra cierra bien y el depósito es de los normales, es un trabajo que mucha gente hace en casa. El riesgo está alrededor: una llave agarrotada que se parte, unas juntas que no se cambian y acaban goteando por debajo, o un mecanismo que no encaja con el pulsador. Si dudas en alguna de las tres, mejor no empezar.
¿Por qué rebosa el agua por el tubo del centro?
Porque el grifo de llenado no corta a tiempo. O la boya está demasiado alta, o algo la frena, o la junta del grifo tiene cal y ya no cierra. Levanta la boya con la mano: si el agua se corta, basta con bajarla por su rosca. Si sigue entrando agua aunque la subas, hay que cambiar el grifo de llenado.
¿Qué hago si la llave de escuadra no cierra?
No la fuerces con alicates, porque las viejas se parten por dentro y entonces el agua sale a presión. Cierra la general de la vivienda si necesitas cortar el agua, y apunta esa llave para cambiarla. Es la que te salva el día que revienta un latiguillo, así que merece la pena tenerla en condiciones.

